Entrevista con el ulema Abdallah Bin Abdelaziz Al Akil

 

Entrevista con su eminencia Sahyj Abdallah Bin Abdelaziz Al Akil, que Allah le bendiga, expresidente del Consejo Superior de la Judicatura en el Reino de Arabia Saudí. La entrevista es realizada por el portal de la Red de Sunnah del Profeta y sus ciencias. 

 1. Quisiéramos en este encuentro saber sobre su eminencia: nacimiento, sus inicios, comienzos como aprendices, sus Shujs más célebres (maestros en asuntos religiosos), periplo en la predicación, los cargos que ha ocupado, su producción académico.

En el nombre de Allah Clemente y Misericordioso, gracias a Allah Dios de la Humanidad, y la paz y las bendiciones de Allah sean con Su siervo, Su mensajero, nuestro profeta Mohammed y su familia y todos de sus compañeros.

Mi nombre es Abdallah Bin Abdelaziz Bin Akil Al Akil, nací en Ayneza 1335 (1917); y ahí me eduqué al amparo de mi padre (que la misericordia de Allah sea con él). Mi padre era unos de los Shujs en Unaizah, y un conocido poeta e intelectual. Aprendí con mi padre la escritura y las bases de la ciencia, y a mano también de mi hermano Sheyj Akil, que era juez.

Entré en la escuela de Abdelaziz Bin Damek, en la Mezquita de Um Hamar. Cuando abrió la Escuela del Profesor Saleh Bin Saleh en Al-Barkush en el año 1348, ingresé con ellos en el primer grupo. Allí aprendí mucho, gracias a Allah, hasta que abrió la Escuela de Abdel Allah Alkarawi cerca de su hogar en el Zoco de Al Fary, después de su retronó de La India, que hizo que la enseñanza fuese gratuita. Él enseñaba en su Escuela las Ciencias Legítimas y la Enseñanza, al estilo de la famosa Escuela Rahmanía, en la que él mismo cursó. Me inscribió mi padre en ella, porque enseñaba a la gente las Ciencias Religiosos: el credo, el hadiz, la interpretación, gramática y demás ciencias que se enseñaban en las escuelas. Nos beneficiamos de las ciencias,  modales y ética; y aprendimos de él varias formas de leer el Corán.

Después de eso, me uní a las enseñanzas de Sheyj Abdelrahamn Bin Saad (la misericordia de Allah sea con él). Él fue nuestro Sheyj, nuestro profesor, nuestro maestro. Todo esto fue el año 1349. Nos enseñó mucho de ciencias, del Fiqh, la unicidad, la interpretación, la gramática, etc…

Aprendí también a mano de Sheyj  Abdallah Bin Manee; Sheyj Mohammad Bin Ali Al-Treyki; Sheyj Suleiman Al Umri. De ellos aprendí el Fiqh, el credo, etc… De hecho pude encontrar Sheyj Saleh Al Gadi, y aproveché de sus sermones y sus enseñanzas después de los rezos.

Estuve como estudiante en Unaizah hasta 1353; hasta que el Rey Abdelaziz, que Allah esté complacido con él, pidió a nuestro Sheyj Omar bin Salim (que la misericordia de Allah sea con él) que eligiera un número de estudiantes y veteranos para que sean jueces, imanes, predicadores y fui elegido, con mi tío Sheyj Abderrahman bin Aqil, para estudiar como predicador e imam. Hice la peregrinación en 1353, una peregrinación junto con el Rey Abdelaziz. Y asistí  a sus charlas después del rezo. Estudié en la Provincia de Jizán. Y permanecí en La Meca desde 1353 hasta 1354.

Después de ello regresé con mi tío a la Provincia de Jizán, donde fue juez y yo le ayudaba hasta 1357.

Después regresé a Unaizah, donde continué mis estudios a mano de Sheyj Bin Saadi y estudié Hadiz de la mano de nuestro Sheyj Almuamar Ali bin Naser Abu Wadi, y me gradué, y permanecí en Unaizah hasta principios de 1358.

Una vez que mi tío se jubiló, me encargaron ocupar su puesto en Jizán. Después fui juez también en la provincia de Abu Arish durante dos años. Más tarde me trasladé a varios puestos de Judicatura; que lo explico en “Fatih Aljalil”:

En resumen: Me encargué de la Judicatura en Abi Arish desde 1358 hasta 1364; con pequeño intervalo en la Judicatura de Farsan. Después regresé Unaizah como aprendiz a mano de Shayj Ibn Saadi; después me ocupé de la Judicatura en Al-Kharj en el año 1365; después la Judicatura de Riad en el año 1366 hasta 1370; después la Judicatura Unaizah hasta 1375; donde fui instruido por su Eminencia el Muftí Mohammad Ibn Ibrahim.

 

En 1391 fui asignado en el Comité de Segregación, después de pasar un año de su  fundación, me asignaron como miembro, hasta que se fundó el Consejo Superior de Judicatura en 1395, donde permanecí como miembro en ambos organismos. Sustituía al presidente al Sheyj Abdel Allah Bin Hamid (que la misericordia de Allah sea con él), hasta que falleció 1402, y después le encargaron al Ministro de Justicia la presidencia del Consejo. Me jubilé 1406. Después presidí el Comité  Jurídica del Banco Rajhi desde su constitución 1409 hasta la fecha.  También he desempeñado otros trabajos que cito en mi biografía.

En cuanto a mi producción académica, me dediqué tanto a los puestos laborales como a la enseñanza y la documentación. Cuento en mi haber publicaciones varias publicaciones manuscritas. En cuanto a lo publicado: La Fatwa en dos volúmenes; y una tesis sobre las normas para los rezos en el transporte (حكم الصلاة على الراحلة); también he editado las cartas escritas por Sheyj Ibn Saad, las que él me envió, bajo el nombre de Las respuestas útiles, de ellas una conferencias, que se editó bajo el título: Sheyj Abdel Rahman Bin Saadi como lo conocí

También algunos de mis discípulos editaron algunas cartas y las cuarenta (arbainiyat) en los relatos de los hadices, uno de ello es la de Sheyj Mohammad Zeyad Bin Umar, que editó un gran libro en el que recoge mi biografía y mis interpretaciones bajo el título: Fateh Al-jalil, en el que se incluye una tesis abreviada con mis conclusiones. También los Sheyujs Saleh Al-Asimi, Mohamed Bin Naser Al-Ajmi, Bader Al-Ati y Basel A-rrachud, que Allah les recompense con el bien.

Mi hermano Sheyj Mohamed Zayad  recopiló una serie de artículos míos y entrevistas que me hicieron y las ha editado para publicarlas.

Y el doctor Sheyj Walid Almanis editó dos libros sobre la realidad de sus viajes junto con otros compañeros de Sheyujs de Kuwait que venían a verme. Luego añadió otro libro: Atakmil.

Ruego a Allah que sean de utilidad estos esfuerzos y que los convierta en fidelidad a su Digno Rostro.

2. Cuál es su consejo para los aprendices.

Mi consejo es que tengáis piedad hacia Allah Todopoderoso, y el celo por memorizar el Sagrado Corán. Que os apoyéis sobre los mejores Shyujs. Y la preparación de las lecciones, y que tengan paciencia y no tengan prisas para la obtención de los resultados. Igualmente mi consejo es el aprovechar bien el tiempo, que es la fuente de la riqueza del hombre. 

El tiempo es lo que debes cuidar / porque es lo pierdes con facilidad[1]

الوقتُ أنفسُ ما عُنيتَ بحفظه            وأراه أسهلُ ما عليك يَضيعُ

Además el aprendiz ha de preocuparse por los buenos modales y la ejemplaridad en el comportamiento, y que dé consejos a todos, y que se preocupe por apoyar a sus hermanos.  Y el conocimiento es como dijo el poeta:

La riqueza se aumenta cuanto más donas / y mengua si cierras tu puño por él[2] 

يَزيد بكثرة الإنفاق منه           ويَنقص إن به كفًّا شَددتا

Han de obrar en consonancia con lo que aprendieron. Porque quien obra en sintonía con lo que aprendió, Allah le dará conocimientos que no tenía. Dijeron:

 El conocimiento exclama las obras, si le respondes aprovecharás, y si no respondes se marchita.

وقالوا: العلم يهتف بالعمل، فإن أجابه وإلا ارتحل.

Que se alejen de la hipocresía, la soberbia y  la vanidad, porque estas cosas son como pandemia sobre quienes las practican, y esas maldades son las que conducen a la gente al pecado y a la perdición.

3. El Faqih que es experto en la enseñanza del conocimiento de la Assunnah del Profeta, siempre se posiciona en el lugar correcto. ¿Cuál es su consejo para los estudiantes hacia la importancia de la Assunnah?

La enseñanza de la Sharía se apoya sobre el Corán y la Assunnah; e independientemente del conocimiento del estudiante, éste ha de apoyarse siempre en ellos, porque el hecho de dejarlos se considera que se ha quedado corto en la enseñanza. El imitador no puede diferenciar entre lo incorrecto de lo correcto de las palabras de los eruditos. Porque, los eruditos (que la misericordia de Allah esté con ellos) no están eximidos de los errores, porque son personas.

Y el aprendiz ha de distinguir entre los hadices correctos y auténticos, de los débiles.

Por eso que el aprendiz ha de interesarse por el conocimiento con evidencias y que se interese por los hadices correctos. Y que se interese por los eruditos que publicaron los hadices del Fiqh, como al-Albani[3] y otros.

4. Los compañeros (que Allah sea complacido con ellos) del Profeta, que fueron coetáneo del Profeta en el momento de la revelación del Corán, y que convivieron con el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sea con él) durante viajes y descansos, son los que saben mejor que nadie sobre las intenciones del Profeta (s.a.w.s). Por tanto, ¿cuál es la importancia de las palabras de los compañeros del Profeta?

Dicen los eruditos que los narradores son los mejores conocedores de lo que narran. Y es verdad. Los compañeros fueron testigos de los hechos, vieron las circunstancias que ocurrieron, y oyeron de otros compañeros. Vivieron los mejores siglos. Fueron las personas más cercanas al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sea con él). Ellos vieron la práctica de la Sunnah y cómo se convivía con ella. En ellos está la pureza de la religión y el lenguaje. Que Allah sea complacido con ellos.    

5. Muchos aprendices compiten por conseguir licencia académica por parte de Shiujs, y sabemos que usted se interesa por este campo, ¿pero cuál es el valor de estas licencias en el currículum de los aprendices?

Este asunto es un tema que viene desde muy lejos. Lo fundamental es saber leer y escuchar, y eso es lo que ha de preocupar el aprendiz, que es lo que beneficia. El aprendiz ha de anteponer lo importante a lo urgente. Ha de aprender de los relatos, pero que no solo se quede con los relatos, que tenga muchas licencias, sino con la noción propiamente del conocimiento.

Si el aprendiz consigue una licencia/diploma de la mano de uno ulema consagrado, e interesado por la Assunnah, se considera cuasi un aval académico, si no se consigue de la mano de un erudito, se considera una referencia avalada.

En un principio yo no tenía gran interés por ese campo, obtuve mi licencia hace ochenta años, de la mano del Sheyj Alkarawi, en 1349, y si me la llevé era más por el afecto que tenía con Sheyj que por la importancia que le daba. Nuestros eruditos no se interesaban tanto por esas licencias.

6. La comunidad musulmana se enfrenta hoy en día a varios desafíos y conspiraciones que distorsiona y desprestigia la imagen de nuestra religión y nuestro Profeta, y hasta del Sagrado Corán. Eso puede dejar una huella negativa en algunos colectivos de nuestra religión. ¿Cuál es vuestra opinión sobre esta situación?

Desde que comenzó el Islam y desde que Allah bendijo la humanidad con el envío del Profeta Mohammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), los enemigos no se cansan en atacar nuestra religión con todos los medios. Sin embargo, Allah protege nuestra religión. Y nuestra religión permanecerá hasta el día del Juicio Final, si Allah quiere.

Las únicas formas del éxito de nuestra religión son la adherencia a Allah, sin enfrentamientos, y la preparación de la fuerza con todos los medios: como la predicción y el conocimiento de la Sharía. Y guiar a los musulmanes y su retorno hacia el camino correcto, como lo estaba el Profeta Mohammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y sus compañeros. Hemos de sacar la impureza de nuestra religión. Dar pureza al espíritu. Nuestros enemigos no nos enfrentan con armas ni con ejércitos, sino con el arma de la ignorancia, con los deseos prohibidos y con la invasión ideológica. Pero Allah dará éxito a nuestra religión, aunque no lo guste a los incrédulos.

7. Una última palabra para los lectores del portal.

Que se esfuercen en la reconciliación entre los musulmanes, que busquen el conocimiento y la predicción hacia a Allah. Y la persistencia en los principios.

Les agradezco que hayan seguido esta conversación. Y deseo que no me olviden en sus oraciones, y le pido a Allah que tengas buenas obras. Implora a Allah, gracias a Allah, no hay otra divinidad que no sea Allah, solicito el perdón de Allah, y que la paz y las bendiciones de Allah estén con nuestro Profeta Mohammad, su familia y todos sus compañeros. 

La entrevista fue realizada el 1/9/1429 de la Hégira.

 

Fue realizada por Suleiman Al Harsh.

 



[1]

Versos pertenecientes a un poema del poeta árabe Ibn Habira (499-560 hégira).

[2]

Del poeta Abu Al-Isaaq Al-ilbiri (375-460 hégira).

[3]

Mohamed Naser Eddin al-Albani (1914-1999). 

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