Introducción

El lugar de la Sunna

 

Alabado sea Allah que ha hecho descender la revelación divina y la sabiduría a su servidor y con ellas estableció pruebas contra sus servidores y garantizó en ellas la exactitud y la infalibilidad. Quien sigue la guía va en el camino recto y quien no la sigue, se extraviará y se frustrará.    

Le bendigo y me someto con un sentimiento total al servidor de Allah, nuestro Profeta Mohamed (Que la benedicción y la paz de Allah sean sobre él) que fue enviado como guía para todos los mundos, a su familia y a todos sus compañeros y a los que les siguen hasta el Día del Juicio.

La Sunna del profeta (BP) representa – sin lugar a dudas – junto con el Corán las bases y fundamentos de la religión islámica de las que depende totalmente el entendimiento de la religión. Sin la Sunna por ejemplo, se perdería la tradición del profeta (BP), la ejemplaridad y se volverían confusos los significados del Corán, además de lo que implica eso de la desaparición del Derecho Islámico.

Por lo tanto la investigación en la Sunna y su lugar en general es muy importante en la estructura  del pensamiento islámico y la constitución de una mentalidad identificadora de la nación islámica sobre todo si tenemos en cuenta la magnitud de los violentos ataques y las intrigas a los que está expuesta esta nación. El objetivo principal de estos ataques e intrigas que emplean – sin parar – los enemigos de dicha nación tanto en el exterior como en el interior es la alienación mental de la nación islámica además de distraerla de la guía profética intentando así que se deshaga de sus principios.

Para lograr estos objetivos dichos enemigos ponen entredicho, unas veces, la autenticidad de algunas fuentes de la Sunna alegando que no aclaran el sentido del Corán lo que quiere decir – como opinan ellos – que los musulmanes no están obligados a respetarlos y otras veces desacreditan a sus precursores y primeros transmisores a los cuales acusan de no ser fidedignos – según opinan –, además de basarse en opiniones malignas inspiradas en ideas y pensamientos carentes de credibilidad y argumentos, que la Sunna no es nada más que orientaciones, consejos, buena conducta y buenos modales  no obligatorios para el musulmán.

Asimismo, algunos de ellos (los enemigos) alegan que todo lo que trajo la Sunna no es obligatorio tomarlo en cuenta a menos que se sepan, con exactitud, las circunstancias verdaderas que rodean su revelación añadiendo que si habla de un acto de adoración que no viene citado en el Corán se excluiría puesto que no goza de una fuerza legal suficiente  para su aplicación. Se atreven también a decir que la aceptación o el rechazo del los dichos del profeta (BP) depende de su pobre lógica de ver las cosas. Si va con sus ideas le abren la mente y en caso contrario lo rechazan echándolo en saco roto.

Han olvidado éstos o mejor dicho han querido olvidar que la Sunna del profeta (BP) es una fuente original que viene citada en el Corán que está por encima de cuestionarse de la misma forma que las otras fuentes originales las cuales  no se someterían al  ¿Por qué? y ¿Cómo? Los musulmanes deben de abrir su mente a la práctica de esta fuente totalmente y no encontrar en sus corazones obstáculo alguno en sus mandamientos y se entreguen a ella completo[1].    

Lo que hace este tipo de gente con una postura así es hacer injusticias a otros y a ellos mismo, además de  pensar en ser gobernadores o legisladores en vez de pensar que están gobernados. Se han encontrado, ciertamente, en un claro extravío cuando rechazaron la Sunna y aceptaron la revelación satánica.

  (وما كان لمؤمن ولا مؤمنة إذا قضى الله ورسوله أمرًا أن يكون لهم الخيرة من أمرهم ومن يعص الله ورسوله فقد ضل ضلالاً مبينًا) [الأحزاب:36].

“Cuando Allah y Su Enviado (BP) han decidido un asunto, ni el creyente ni la creyente tienen ya opción en ese asunto. Quien desobedece a Allah y a su Enviado (BP) está evidentemente extraviado” (Corán, 33: 36).

(فلا وربك لا يؤمنون حتى يحكموك فيما شجر بينهم ثم لا يجدوا في أنفسهم حرجًا مما قضيت ويسلموا تسليمًا) [النساء:65].

“Pero ¡no, por tu Señor! No creerán hasta que te hayan hecho juez de su disputa; entonces, ya no encontrarán en sí mismos dificultad en aceptar tu decisión y se adherirán plenamente” (Corán, 4: 65).

El profeta (BP) dijo:

“Quien rechaza a  mi Sunna no es de los míos[2]” (no es de mi nación).

Omar Ibn Jatab, que Allah esté satisfecho de él, dijo:

“La gente que opina mucho son enemigos de la Sunna. Como no la han podido memorizar ni tampoco entender han tenido que opinar libremente extraviando a la gente y a ellos mismos también[3]

La Sunna ha sido una vía clave para el entendimiento del renacimiento islámico desde hace más de catorce siglos, ¿Por qué no puede ser ahora una vía clave para el entendimiento de nuestra alienación actual?

  El seguimiento de la Sunna del profeta (BP) es muy importante para la continuidad del Islam y su rechazo pondría en peligro el mantenimiento del Islam puro y obstaculizaría su desarrollo[4].

La Sunna con todo lo que implica esta palabra de dichos, actos o beneplácito por la parte del mensajero nos describe un “método detallado” de la vida islámica: la vida del individuo, la familia o el grupo en el Estado Musulmán.

Si el Corán pone las normas generales describiendo el contexto general y determina algunos modelos o muestras de normas  parciales cuya explicación es imprescindible, la Sunna detalla y clarifica lo confuso del Corán poniendo ejemplos muy prácticos para su aplicación. Es por ello, que vemos en la Sunna los detalles de la creencia en Allah, Sus ángeles, Sus libros, Sus mensajeros, el Día del Juicio y el Destino para el bien o para el mal.  

Asimismo, la creencia – según detalla la Sunna – implica la creencia en la vida del limbo y todo lo que pasa en ella del examen ejemplificado en las preguntas de los ángeles, el infierno, la recompensa, el miedo de la resurrección y todo lo que sigue del despliegue y lectura de los rollos de las acciones de los hombres, la puesta de las balanzas justas, la erección de Surat (el camino), además de todo lo que guarda Allah en el paraíso, de la recompensa que nadie ha visto o ni siquiera escuchó hablar de ella ni se le vino a la cabeza a aquellos que Le temían, en cambio, les aguarda el infierno y todo tipo de sufrimiento, físico y moral, a  aquellos que desobedezcan Sus normas.

Encontramos detallados también en la Sunna los actos de adoración que representan la esencia de la religión como los cuatro deberes hacia Allah: la oración, la limosna, el ayuno y el peregrinaje independientemente de la obligatoriedad de estos deberes como las cinco oraciones diarias, la oración de viernes cada semana, la limosna obligada cada año o cada cosecha,  el ayuno anual del mes de ramadán y la peregrinación una vez en la vida para quien pueda realizarlo o lo que se hace de manera voluntaria.

Si miramos por ejemplo una obligación como la de la oración veremos que la Sunna tiene muchos libros y capítulos  acerca de la oración empezando por las obligaciones anteriores a la oración: purificación, las abluciones, el lavado, etc., y otras obligaciones pertinentes: llamamiento tanto mayor como menor a la oración, oración en grupo, su horario, como se celebra, sus pilares, sus tradiciones que sean confirmadas o no y sus invalidaciones. También veremos cómo discernir entre lo obligatorio de las oraciones y lo recomendado como las tradiciones confirmadas y las que no son confirmadas como por ejemplo las oraciones de las fiestas, la oración en plena noche, lo que se celebra en grupo o no, las oraciones que se celebran una o dos veces al año como la oración del eclipse solar o lunar, la oración en súplica de lluvia, entre otras.

Hablando de la limosna de igual forma veremos que la Sunna deja claro la cantidad determinada dependiendo de si alcanza las propiedades de un hombre, debe de sacar la limosna, además de determinar el porcentaje que se tiene que sacar, pero ¿a quien lo tiene que dar el dueño de las propiedades? y ¿cuándo?

De la misma manera viene detallado el ayuno, la peregrinación. Todo viene muy detallado en la Sunna hasta el punto de que algunos dicen que llegó a representar en el libro del Bujari de recopilación de dichos verdaderos del profeta (BP) un cuarto del contenido del libro.

Si añadimos a la Sunna todo lo que está relacionado con las invocaciones y la recitación del Corán – que son obviamente parte de la Sunna – nos daríamos cuenta del tamaño que ocupan en ella. Vemos también que Bujari terminó su libro más arriba citando uno de estos dichos[5].

En la Sunna encontramos también orientaciones detalladas de la ética Islámica cuyo cumplimiento fue motivo del envío del mensajero de Allah. Esta ética que incluye la ética humanitaria imprescindible para el bienestar de la vida en este mundo fue considerada una parte de la creencia y todo lo contrario a ella representa una característica clara de los hipócritas. Con dicha ética se refiere a: honestidad, fidelidad, generosidad, coraje, sinceridad, pudor, piedad y misericordia, justicia y filantropía, humildad y paciencia, perdonar cuando unos están enfadados o puede con su rival, honrar a los padres, visitar el parentesco, comportamiento ideal con los vecinos, asistencia y cuidados hacia los huérfanos, pobres y a los viajeros.

La Sunna incluye asimismo la “ética divina” que es la esencia de la vida espiritual como por ejemplo amar a Allah, arrepentirse, contar con Él, pedir su misericordia, temer su castigo, estar  satisfecho de Su voluntad, ser paciente en Su prueba, dar las gracias por  Sus bendiciones, estar con Sus partidarios  y en contra de Sus enemigos, abstenerse a Sus prohibiciones, mostrar interés en lo que tiene Él y desinterés en lo que tiene la gente,… etc. Dificulta acotar estas conductas y éticas que fueron objeto de interés por parte de los sufíes hasta el punto de que algunos decían que el sufismo es la ética en sí y que si una persona tiene mejor conducta que tú es decir que es más sufista también que tú.  

En la Sunna también encontramos detalles sobre la ética islámica relacionada con la vida diaria del musulmán y de aquí sale el rasgo y la ética común de la nación islámica. De esta ética común podemos citar los buenos modales a la hora de comer, beber, saludar, sentarse, andar, visitar y llamar a la puerta, dormir, despertarse , vestirse, hablar, callarse, juntarse con la gente y despedirse de ella.

El musulmán a la hora de comer o beber tiene que citar el nombre de Allah, beber y comer con la mano derecha y de la esquina de su plato (en caso de que comparte un plato en común con otros), tomar la comida en porciones pequeñas y dar las gracias a Allah al acabar la comida.

Como se ha dicho vemos claramente que la Sunna establece para el musulmán un conjunto de conductas determinadas en su comportamiento diario que da lugar al nacimiento de tradiciones comunes identificadoras de la comunidad musulmana. Estas tradiciones hacen que el individuo musulmán tenga una personalidad independiente en su aspecto y difícil de fusionar con otros componentes sociales.

 Hay que mencionar también que la Sunna tiene muchos detalles sobre el buen mantenimiento de la vida conyugal, como organizarla, como protegerla de los factores de desintegración, además de orientar a los cónyuges para la continuidad de su unión recordando a cada uno de ellos sus obligaciones y sus responsabilidades tanto en el matrimonio como en el caso en que haya un divorcio. Para ello, la Sunna recomienda elegir bien al cónyuge y da mucha importancia a: pedir la mano, al casamiento, a los derechos y responsabilidades de cada uno de los cónyuges, el divorcio revocable, el divorcio irrevocable, divorcio convenido, el tiempo de espera, la manutención, el derecho de los hijos hacia sus padres, el derecho de los padres hacia sus hijos y todo aquello que viene en el Derecho Islámico sobre  la familia, llamado de otra manera el Código de familia.

En la Sunna también vienen detalladas las normas que rigen las relaciones sociales entre los musulmanes como la regulación de compra y venta, regalo, préstamo, los negocios, alquiler, transacciones financieras, las recomendaciones, los castigos corporales, la venganza, testimonios, … etc.

Vemos también dentro de estas regulaciones, otras normas que organizan la relación entre los gobernadores y los gobernados en asuntos administrativos, jurídicos y financieros y otras que organizan la relación del Estado Islámico con los demás Estados, la relación entre los musulmanes y los que no lo son tanto en la paz como en la guerra. Todo esto viene pormenorizado en lo que llamamos el Derecho de la guerra santa[6].

El imán Ibn Al Kaim dijo algo muy importante acerca del mensajero cuando dijo: “Cuando murió el Profeta (BP), todos los seres vivos destacan lo bueno que ha hecho, hasta los pájaros puesto que el Profeta (BP) lo ha enseñado prácticamente todo a esta nación incluso los buenos modales a la hora de entrar en el baño, beber y comer, montar y bajar (del medio de transporte), viajar y residir, hablar y callarse, aislarse o juntarse con otro, ser rico o pobre, todas las normas de vida o muerte, los ángeles y los demonios (seres invisibles), el Día del Juicio. También el Profeta (BP) le ha dado a conocer a su nación: Allah, los otros mensajes y sus naciones, el limbo, el infierno y la recompensa sin olvidar las pruebas que les reveló acerca de la unicidad de Allah y cómo responder a los incrédulos y los extraviados. No se puede decir tampoco que el profeta (BP) no ha revelado a su nación las artimañas de las guerras y qué tienen que hacer a la hora de enfrentarse con los enemigos.

En una palabra, el Profeta (BP) vino con el bien entero ya que la Ley Islámica es muy completa y no conoció el mundo otra más perfecta que ella[7]

 

 



[1] La autenticidad de la Sunna, P: 13-14.

[2] Lo ha narrado Bujari y Muslim, el libro de compromiso matrimonial, capitulo de persuasión al compromiso matrimonial, Nº (5063).

[3] Lo ha narrado Ibn Abd al-Bar en la recopilación de la aclaración del saber, Nº (1924; 2003; 2005). Al-Lalkaí en la explicación del origen de la creencia (1/123).

[4] Véase: el Islam en cruce de caminos, P: 87.

[5] Es el dicho “Dos palabras muy fáciles de decir y que Allah les asigna muchísima importancia: Glorificado sea Allah y ”Glorificado sea Allah, y Suya es toda la abalanza”. Lo ha narrado Abu Huraira.

[6] Véase introducción al estudio de la Sunna, P: 63-67.

[7] Información de los firmantes, (4/375).

Comments  

#1 Introducción: El lugar de la SunnaVickey 12 Muharram 1439 AH
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